«La última vez que fui a Barcelona, yo estaba con Sert en la Fundació, en aquel magnífico edificio que él ha construido, y había mucha afluencia. La gente me reconoció. Y ese calor humano a mi alrededor me impresionó. Las lágrimas vinieron a mis ojos. Era el contacto humano. Yo había penetrado en su sangre y en su piel. Aquello fue muy emotivo: parejas jóvenes con niños, la gente de los domingos, tan popular. Me sentía emocionado.»
Joan Miró. El color dels meus somnis. Converses amb Georges Raillard. Lleonard Muntaner Editor, p. 29