Suelo, polvo, espanto, ritmo resigue las marcas, las cicatrices -así como las heridas abiertas- de la colonialidad en la ecología. Los ecosistemas, la ingeniería del territorio, el suelo, el aire o el agua son testigos y cajas negras de las formas en que han sido transformados, contaminados, saqueados y/o agotados por una lógica que solapa capitalismo, extractivismo y colonialidad.
A través de la práctica de artistas, poetas y arquitectos, las cuatro sesiones abordan los rastros (materiales, geológicos, imaginarios o sonoros) que dejaron esas violencias; las metodologías, tecnologías u operaciones artísticas para hacerlos visibles; los ciclos de toxicidad y regeneración; los mitos y relatos que pueblan los escenarios de explotación, así como formas de resistencia o imaginación utópica.
Presentación de algunos de sus proyectos, como Forest islands of our ecological diaspora (Islas forestales de nuestra diáspora ecológica), The holes in the earth mirror the holes in our souls (and from them we can grow trees) (Los agujeros de la tierra son un reflejo de los agujeros de nuestras almas [y de ellos podemos hacer crecer árboles]), If toxic air is a monument to slavery, how do we take it down? (Si el aire tóxico es un monumento a la esclavitud, ¿cómo lo derribamos?) o el ensayo-manifiesto Black Ecologies: an Opening, an Offering (Ecologías negras: una apertura, una ofrenda).
Samia Henni, Lydia Ourahmane y Khaled Bouzidi, invitades por el grupo de investigación Dust Pavilion, de Llorenç Bonet, Olga Subirós y Joana Teixidor. Una tarde de conversaciones y performance entre la Fundació Joan Miró y el Pabellón Mies van der Rohe.