Arte sin aura

Entre 1931 y 1935, Joan Miró expuso obras suyas en distintos lugares de Barcelona, entre los cuales su casa o la de su amigo el arquitecto Josep Lluís Sert, antes de presentarlas en París, Nueva York o Zúrich. Estas pequeñas exposiciones efímeras formaban parte de las actividades organizadas por el grupo ADLAN, y a Miró le servían de preescenario antes de las presentaciones para el gran público. Los destinatarios privilegiados de estas muestras privadas, que duraban unas pocas horas, eran amigos.

Lo que hace especial una obra de arte es, precisamente, que es única y original. Es el aura, que hace que cuando la contemplamos tengamos conciencia de que estamos viviendo una experiencia singular e irrepetible. Ahora bien, la posibilidad de reproducirla y de fotografiarla, de extraerla del lugar sagrado del museo, la pone al alcance de todos. Las reproducciones impresas de obras de arte son, pues, un ejemplo de arte integrado en la vida cotidiana y de democratización del arte.

Si lo piensas, seguramente tendrás reproducciones de obras de arte en tu casa, como postales, carteles o láminas. Te proponemos que compartas en las redes fotografías de espacios o rincones de tu casa donde tengas «expuestos» carteles o postales que reproducen obras de arte famosas, con la etiqueta #MiróADLAN.

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#MiróADLAN

Fechas

Del 12 de marzo al 4 de julio de 2021

Nivel

Para todos los públicos